Ir al contenido principal

Encontrar sentido en las rutinas diarias

Hay una forma de tristeza que no duele, porque no viene de una pérdida sino de una desatención. Uno la descubre en los objetos más humildes: una taza mal secada, una silla que ha perdido su lugar exacto, la luz de la tarde cayendo sobre una mesa sin que nadie la espere.

A eso, sin que nadie lo haya decretado con solemnidad, algunos le han dado el nombre de kurashi. Pero el nombre tampoco importa demasiado; lo que importa es ese modo de estar en el mundo como si el mundo fuera una casa que hay que habitar con cierta delicadeza.

He pensado a veces que la vida no se compone de grandes acontecimientos sino de la manera en que se dobla una camisa, de cómo se abre una ventana, de la paciencia con la que se deja que el agua hierva. Hay una literatura secreta en esos gestos, una escritura que no necesita palabras porque se entiende con el cuerpo.

El problema es que solemos creer que lo importante ocurre lejos de lo cotidiano, como si la existencia fuera una serie de incendios o revelaciones. Y sin embargo, cuando todo eso se apaga, lo que queda es siempre lo mismo: una habitación, un plato, una forma de luz que insiste en volver cada mañana.

Kurashi, si uno lo piensa con demasiado énfasis, corre el riesgo de convertirse en una estética. Pero en su origen —si es que tiene alguno— es más bien una ética silenciosa: la de no abandonar lo pequeño, la de no tratar la vida como un lugar de paso sino como un lugar que se habita incluso en sus grietas.

Y entonces uno comprende algo incómodo: que la calma no es ausencia de ruido, sino una manera distinta de escucharlo. Que lo cotidiano no es lo opuesto de lo extraordinario, sino su forma más persistente.

Quizá por eso, en algunos días, basta con lavar un vaso con atención suficiente para que el mundo no se desarme del todo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Alejandro Palma – Escritor

Bienvenido a este blog  =) Siempre que encuentro un escritor nuevo me pregunto ¿sobre qué escribe? ¿conectaré con su narrativa? Aquí no hay certezas, sólo pasadizos. Pero si los recorres, puedes encontrar ideas a esas preguntas. Este blog es una biblioteca que se sueña a sí misma, un tablero donde el lector mueve piezas que ya fueron movidas por otro. Los textos no buscan respuestas, sino preguntas más interesantes. A veces son cuentos disfrazados de ensayos; otras, espejos que sólo reflejan si uno los mira de perfil. Se recomienda entrar sin apuro y salir sin haber entendido todo. ¿Qué encontrarás aquí? Literatura contemporánea e independiente, en diversos géneros y propuestas, escrita desde Chile, entre lo cotidiano y lo simbólico, con mirada crítica, sensible y reflexiva. Narrativa breve, cuenmas (esa mezcla entre cuento y poema), reflexiones, ensayos, fantasía, libros, preguntas. Textos que buscan sentir y pensar al mismo tiempo, con raíces locales y mirada universal. Talleres ...

Arte poética y poesía en 2020

Escribir poesía es difícil (y muy valioso). Escribir buena poesía es mucho más difícil. (Y muchas veces poco valorado). Encontrar gente que hoy lea poesía es probablemente un hayazgo en sí mismo, semejante a encontrar una especie que se creía perdida o en vía a la extinción. Así, lectores y poetas parecen estar en peligro de extinguirse. ¿Qué le ha sucedido a la poesía? Quizá sea que son muchos los malos poemas, y entonces aleja a quien verdaderamente y con buenas intenciones comienza a buscarla. Quizá los memes sean la nueva poesía (es decir, una nueva forma de poesía extraña. Si busco  #poesia  en Instagram aparecen frases, memes y textos fáciles de amor y pseudoreflexiones con miles de ❤️ que incluso puede incluir gente en trajes de baño). Pero, contraintuitivamente, no aparece ningún poema, ninguna poesía. ¿Qué tan terrible puede ser esto? Pues nada, simplemente sugiere el tipo de sociedad que estamos viviendo. Por suerte, los verdaderos poetas son incansables, y dejan que...

Poema sobre la profundidad perdida – Una reflexión poética sobre el pensar que se apaga

  A veces la poesía no solo emociona: incomoda, sacude, interpela.  “ Poema sobre la profundidad perdida ” , es uno de esos textos que se animan a detener el tiempo y preguntarse qué ha pasado con la experiencia de pensar, con la belleza de la duda, con el arte —y el valor— de hacerse preguntas que no tienen respuesta inmediata. Este poema no habla de lo exterior, sino de una intimidad compartida : la desaparición lenta, casi imperceptible, de la profundidad en nuestras vidas cotidianas. Este poema puede funcionar como una invitación. No a cambiarlo todo, ni a volver al pasado, sino a recuperar pequeños actos de profundidad : leer sin prisa, conversar sin apuros, mirar el cielo sin filtros. En tiempos de velocidad, pensar con calma —aunque sea en silencio— puede ser un acto radical. Poema sobre la profundidad perdida Alejandro Palma Ya no se piensa por el goce de pensar, ni se pregunta por el sentido más allá de la urgencia de lo que se debe saber. Las palabras caen, rápidas...