Ir al contenido principal

carta a los libros que no leí

Me pregunté, con esa torpeza que siempre acompaña a las preguntas que importan poco, por qué en este espacio no hablo de los libros que he leído (o hablo muy poco de ellos). Y enseguida supe que la respuesta no estaba en los libros, ni siquiera en mí, sino en esa obstinada costumbre del tiempo de empujarnos hacia adelante. Los libros leídos son habitaciones cerradas; todavía huelen, sí, pero ya no se transforman. En cambio, los que no he leído —los que ni siquiera sé que existen— respiran como animales invisibles detrás de las paredes.

Actualmente mi Instagram no trata de fotos de portadas ni citas subrayadas con una solemnidad que no les pertenece. Porque para mí, lo importante no es lo que fue leído, sino lo que insiste en no serlo todavía.

Ahora mismo no tengo ninguna idea. Y decirlo así, sin adornos, tiene algo de alivio. Ninguna idea, ninguna urgencia, ninguna importancia. Como si todo se hubiera retirado un paso, dejándome solo frente a una mesa vacía. Pero en esa falta hay una tensión secreta, una fuerza que no empuja pero tampoco cede. Algo así como una promesa que no sabe de qué se trata.

Tal vez la biblioteca no sea un lugar de acumulación, sino de inminencia. No el archivo de lo leído, sino la vibración de lo que podría leerse en cualquier momento, o nunca. Y en esa incertidumbre, curiosamente, encuentro más compañía que en cualquier estantería repleta.

Así que no escribiré sobre libros. Ni sobre autores, ni sobre finales que ya ocurrieron. Te escribo, en cambio, sobre esta espera sin objeto, sobre esta forma extraña de estar rodeado por lo que todavía no existe. Porque ahí, en ese borde impreciso, hay algo que resiste la costumbre de cerrar las cosas.

Y quizá eso baste. Solo una especie de anticipación.




Comentarios

Entradas populares de este blog

Alejandro Palma – Escritor

Bienvenido a este blog  =) Siempre que encuentro un escritor nuevo me pregunto ¿sobre qué escribe? ¿conectaré con su narrativa? Aquí no hay certezas, sólo pasadizos. Pero si los recorres, puedes encontrar ideas a esas preguntas. Este blog es una biblioteca que se sueña a sí misma, un tablero donde el lector mueve piezas que ya fueron movidas por otro. Los textos no buscan respuestas, sino preguntas más interesantes. A veces son cuentos disfrazados de ensayos; otras, espejos que sólo reflejan si uno los mira de perfil. Se recomienda entrar sin apuro y salir sin haber entendido todo. ¿Qué encontrarás aquí? Literatura contemporánea e independiente, en diversos géneros y propuestas, escrita desde Chile, entre lo cotidiano y lo simbólico, con mirada crítica, sensible y reflexiva. Narrativa breve, cuenmas (esa mezcla entre cuento y poema), reflexiones, ensayos, fantasía, libros, preguntas. Textos que buscan sentir y pensar al mismo tiempo, con raíces locales y mirada universal. Talleres ...

Arte poética y poesía en 2020

Escribir poesía es difícil (y muy valioso). Escribir buena poesía es mucho más difícil. (Y muchas veces poco valorado). Encontrar gente que hoy lea poesía es probablemente un hayazgo en sí mismo, semejante a encontrar una especie que se creía perdida o en vía a la extinción. Así, lectores y poetas parecen estar en peligro de extinguirse. ¿Qué le ha sucedido a la poesía? Quizá sea que son muchos los malos poemas, y entonces aleja a quien verdaderamente y con buenas intenciones comienza a buscarla. Quizá los memes sean la nueva poesía (es decir, una nueva forma de poesía extraña. Si busco  #poesia  en Instagram aparecen frases, memes y textos fáciles de amor y pseudoreflexiones con miles de ❤️ que incluso puede incluir gente en trajes de baño). Pero, contraintuitivamente, no aparece ningún poema, ninguna poesía. ¿Qué tan terrible puede ser esto? Pues nada, simplemente sugiere el tipo de sociedad que estamos viviendo. Por suerte, los verdaderos poetas son incansables, y dejan que...

Poema sobre la profundidad perdida – Una reflexión poética sobre el pensar que se apaga

  A veces la poesía no solo emociona: incomoda, sacude, interpela.  “ Poema sobre la profundidad perdida ” , es uno de esos textos que se animan a detener el tiempo y preguntarse qué ha pasado con la experiencia de pensar, con la belleza de la duda, con el arte —y el valor— de hacerse preguntas que no tienen respuesta inmediata. Este poema no habla de lo exterior, sino de una intimidad compartida : la desaparición lenta, casi imperceptible, de la profundidad en nuestras vidas cotidianas. Este poema puede funcionar como una invitación. No a cambiarlo todo, ni a volver al pasado, sino a recuperar pequeños actos de profundidad : leer sin prisa, conversar sin apuros, mirar el cielo sin filtros. En tiempos de velocidad, pensar con calma —aunque sea en silencio— puede ser un acto radical. Poema sobre la profundidad perdida Alejandro Palma Ya no se piensa por el goce de pensar, ni se pregunta por el sentido más allá de la urgencia de lo que se debe saber. Las palabras caen, rápidas...